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lunes, 13 de agosto de 2012

De sapos y princesas: cuando los sueños se hacen realidad... (1ª parte)


¿¿Te acuerdas del día en que nos conocimos pequeña??

Me acuerdo de ese martes 18 de Octubre, cuando te recorriste 600 kilómetros para conocernos en persona. Por fín, después de tantas horas hablando a través de la pantalla de un ordenador, íbamos a poder tocarnos y darnos ese abrazo del que tantas veces habíamos hablado...

Por momentos me entro miedo... Miedo a que toda esa magia que existía desapareciese... Una cosa es hablar a través de una pantalla, y otra cosa es estar cara a cara, aunque en este caso llegó a ser lo mismo... Bueno no... Miento... No fue lo mismo, fue muchísimo mejor...

Me entraron dudas, miedo... ¿¿Te acuerdas del enfado que te cogiste?? jajajaja. Ahora lo pienso y me sonrío, aunque en su momento no tuvo ni puta gracia... Ya te dije que íbamos a quedar, que sólo necesitaba unas horas para asimilarlo, aunque tú no me creías... :P

Llegó el miércoles, y por fin me decidí. Recuerdo que antes de salir de casa me fume un cigarro en el balcón, y al salir de casa, me dejé las llaves puestas en la puerta. No me enteré hasta que volví a casa, tan sólo pensaba en estar contigo... Estaba como nervioso, emocionado... No sé, una mezcla de sensaciones que no se pueden explicar...

Cogí el coche para subir al centro de la ciudad a recogerte. Faltaban 10 minutos para conocernos. Uffff... que emoción!! 

Aparqué el coche en un parking algo alejado de la Plaza del Castillo... ¿¿Sabes por qué lo hice?? Pues para fumarme otro cigarro por el camino. Estaba nerviosillo... Andaba rápido, como anda la gente cuando está nerviosa...

Llegué a la Plaza, pero no te veía. Cogí el móvil... 

        "Ya estoy aquí Mofly!! ¿¿Donde estás??"

        "Estoy sentada en un banco aquí en la Plaza del Castillo. Te estoy viendo!!"

        "¿¿Que me estás viendo?? ¿¿Donde estás?? Yo no te veo!!"

        "Gira a tu izquierda!! Más, más...!! Te estoy viendo!! Estoy en el banco al lado de una estatua!!"

        "Pues yo no te veo Mofly!! Voy andando para allá, ¿¿vale?? Ahora nos vemos!!"

Creo que mientras me decía que me veía a lo lejos se estaba escondiendo, por eso yo no la veía... Nos ha salido graciosa la niña... jajajaja.

Iba andando hacia el banco, y comencé a verte a lo lejos. Ahí estabas, sentada, con tu bolso y tu flor en el pelo, jijiji. Qué gitanita que eres... Pero, ¿¿sabes?? Me gusta... Pero sssshhh... No se lo digas a nadie, es un secreto...

La verdad que el primer contacto fue un "contacto algo nervioso" (no sé muy bien como definirlo). Estaba nervioso, he de reconocerlo. Es normal, habían muchas ilusiones puestas en ese momento...

Hablamos un poco, y nos fuimos al O'connors (una cervecería) a comer un pincho de tortilla. Todavía no habíamos comido, así que ya tocaba. La verdad, creo que ninguno de los dos teníamos hambre. Era un momento muy emocionante y muy esperado, y en esos momentos no tienes hambre...

¿¿Sabes?? Te voy a contar otro secreto... En esos primeros minutos, había ratos que me hablabas y no te hacía demasiado caso... Tan solo pensaba: "Ostia que encanto de niña... Ya la tengo aquí a mi lado...", y te miraba embobado...

Cada minuto que pasaba me sentía más cómodo, hasta el punto de que tan sólo necesité alrededor de 30 minutos para quitar todos los nervios y mostrarme tal como soy. Igual parece una tontería, pero hay mucha gente que en 10 años no lo ha conseguido... No sé, te veía tan natural y tan auténtica, que eso me hizo sentirme cada vez más tranquilo... La verdad que nunca tuve la sensación de tener delante a una desconocida, al contrario... En esos primeros  momentos ya supe que pasaríamos unos días especiales, aunque nunca pensé que fueran a serlo tanto...

El primer día solo pudimos pasar una hora juntos, fue un encuentro breve, pero a mí me sirvió para quedarme super tranquilo, y con muchas ganas de volver a verte al día siguiente, ya sin nervios ni miedos. Digamos que sirvió para romper el hielo. Siii...

¿¿Te acuerdas cuando montaste en mi coche por primera vez para llevarte al lugar donde te alojabas?? Yo sí... Recuerdo cuando me confundí de dirección (bueno, en realidad la culpa fue tuya, que me indicaste mal el camino, y tú lo sabes... jaja) y me dijiste espontaneamente con tu vocecica de pito... "Por aquí no!!! Hay que ir hacia la derecha!!", y me diste un toquecito en la pierna. Jajajaja, la verdad que me hizo un montón de gracia tanta naturalidad, eso significaba que estabas cómoda y agusto, y eso me hizo sentir bien. Aunque pueda sonar extraño, ese fue el primer momento mágico que viví contigo, ¿¿y sabes por qué?? Porque fue el primer momento en el que sentí como si nos conociésemos de toda la vida. Sí, ese fue el primer momento mágico... Nunca lo había pensado, pero sí... Creo que ese fue el primero...

Hicimos el trayecto y llegamos a tu destino. Era momento de despedirse, pero no era una despedida triste, no... Creo que los dos nos fuimos superfelices, con la sensación de que algo muy especial se estaba creando... Me acuerdo cuando fuí a darte dos besos para despedirte y me dijiste: "Jooo... ¿¿Dos besosss??...", te arrimaste a mi hombro poniéndome pucheritos, y nos dimos sólo un besito en la mejilla. Fue superbonito... Creo que fue el segundo momento mágico... Siempre he pensado que un beso en la mejilla tiene muchísimo más significado que dos. Cuando das dos besos los das por cortesía, cuando das uno, porque te sale de dentro...



Llegué a casa y cogí el móvil para mandarte un mensaje. Era el momento de comprobar si mis sensaciones mágicas también tú las habías sentido, aunque era bastante evidente que sí. Recuerdo cuando me contestaste al mensaje, y me preguntaste: "Koki, ¿¿estás feliiiz??". Me salió una enorme sonrisa al leerlo... ¿¿Sabes gordi?? Es la pregunta más bonita que me han hecho nunca... Siii....

Recuerdo ese día, después de tener la primera cita contigo, lo agusto que dormí. Estaba emocionado, pero a la vez supertranquilo. Me transmite calma tenerte cerca...

 Tenía ganas de que llegara el jueves, para poder disfrutar el uno del otro.

        "Hasta mañana gorditaa!! Mañana nos vemoss!!"

        "Siiiiiiiiiiiiii!!! Mañana nos vemooooooooossss Kooo!! Que descanseeees!!!"


De sapos y princesas: cuando los sueños se hacen realidad... (2ª parte)

Jueves, 20 de Octubre...

Joder, qué ganas tenía de verte...

Amanecí, y cogí el teléfono:

        "Gordiii, buenos días!! Ya estoy despierto!!" ¿¿Dónde andas??"

        "Buenos diiias Koki!! Creo que estoy cerca de la Plaza del Castillo!!"

        "Valeeeee!! Me preparo y voy  buscarte!! Hasta ahoraaaaaa!!"

        "Hasta ahora idiotaaaa!!"

Joder, qué bonito era amanecer sabiendo que iba a compartir el día contigo... No podría explicártelo, aunque seguro que tú sabes de lo que hablo...

Cogí el coche para ir a recoger a la princesita. Era momento de volver a vernos. Me metí por unas callejuelas, para esconderme y darte un susto, como pretendiste hacer tú el día anterior... jajajaja.

Hoy ya no había miedos, tan sólo ganas de verte. Siii... Ganas... Esa es la palabra... Nervios sí había un poquito, pero no nervios de los malos, no... Nervios de los buenos, de esos que te remueven mariposas (o busanitos) por el estómago...

Recuerdo cuando te llevé a ver la ciudadela. Quería llevarte a ver sitios bonitos, para que así nunca olvidaras esos días...

Me acuerdo cuando se me rompió la cremallera de la chaqueta. En una segunda cita, con una chica cualquiera, habría sido un momento incómodo, un aprieto, pero contigo no... Lo primero que se me ocurrió decir fue: "Joder, se me ha roto la puta cremallera...". No sé, me salío del alma. Estaba tan cómodo, que fue lo primero que me salió por la boca. Tú me ayudaste a ponerla bien... jiji. Fue bonito...

¿¿Te acuerdas cuando nos dimos la manita por primera vez mientras paseabamos en busca de un restaurante al que ir a comer?? Creo que ese fue el tercer momento mágico, si... Se concentró tanta magia, tanta energía y tanto sentimiento entre nuestras manos, que al poco rato empezaron a sudarnos. "Te suelto un momento la mano, que me está sudando...", nos dijimos. Para mí eso fue super mágico. Había mucha confianza, parecía que nos conociésemos de toda la vida...

Después fuimos a comer, un platico de jamón que comimos entre los dos (me encanta compartir contigo...), y un segundo plato que ahora mismo no recuerdo, aunque si haría memoria seguro que acabaría acordándome, y de postre nos sentamos en la barra a echar un kalimotxo. (bueno, creo que fueron tres...jurjur. Dangeeer!!).

Qué agusto... No sé... Hablábamos y hablábamos... Nos contábamos cosas... De nosotros, de nuestras familias, de tu vida, de la mia... De todo, no sé... Algo muy muy especial... Me acuerdo cuando salimos a fumar y había un par de gitanos diciéndole al camarero: "Aaaayyyy con el payo esteeeeeeeeeee!!!". Nos miramos los dos, y sonreimos. Jejejeje. Me sonrío mientras lo escribo...

Después de comer nos quedaba poco rato, porque tú tenias que marcharte a las 7 de la tarde. Recuerdo que te llevé a Yamaguchi, un parque superbonito. Creo que es el parque más bonito de todo Pamplona. Bueno, lo creía antes de conocerte, ahora estoy seguro...

Ahí empezamos a soltarnos del todo. A darnos alguna collejica cariñosa por el camino, y a hacer tonterías. Me reí un montón... Ese camino del restaurante a Yamaguchi fue otro de los momentos mágicos...

Llegamos a Yamaguchi, fuimos a ver el lago de los patos, y te dije: "Mofly, coge una moneda, cierra los ojos y tírala al lago mientras pides un deseo". Nos dimos la mano, cerramos los ojos y tiramos cada uno una moneda al lago... Creo que fue el quinto momento mágico, aunque voy a dejar de contarlos porque fueron tantos...

Después nos tumbamos en la hierba, a la vera de los patos que croaban (croaack croaaack!!), mientras escuchábamos en el móvil "Besos de cristal", nuestra canción, y ahí surgió nuestro primer beso.. Ufff... sin palabras...

Estábamos tan agusto que al final no te fuiste a las 7, sino que te quedaste todo el día conmigo... Sólo me pusiste una condición: "Para quedarme a dormir contigo, tenemos que ir antes a que me compre unos calcetines!!". Jajajaja, que niña esta.... Muuuaa!!

Luego cogimos la villabesa y te llevé a mi barrio, me hacía ilusión que lo vieras... Pasamos un ratico superagusto, hasta que llegó la medianoche. Era hora de buscar sitio para dormir. Andamos un ratico, hasta llegar de nuevo a Yamaguchi, donde encontramos un hotel en el que dormir... Recuerdo cuando te agarraba de la cintura haciendo como que te iba a tirar al lago, mientras tu ponías vocecita de niña buena diciéndome: "Nooooo... No  me tireeees....". Te libraste porque me enternecí, sino te habría tirado al agua, que lo sepas... jajajaja.

Qué especial fue pasar la noche contigo... Siii.... La verdad que apenas dormimos. No queríamos dormir. Dormir en ese momento hubiese sido perder el tiempo. Sólo queríamos pasar la noche juntos, despiertos... Contarnos cosas en voz baja, como si alguien nos estuviese escuchando... Que nunca se hiciera de día...

Dormimos un ratito cada uno. Creo que no llegamos a dormir al mismo tiempo. ¿¿Sabes??... Me encanta mirarte mientras duermes, y acariciarte la espalda. Eres tan bonita...

Llegó la hora de dejar el hotel. Fuimos a nuestro parque a pasar los primeros minutos del día juntitos, mientras te pasaba la manita por encima, y te hacía cosquillitas... Me encantaban los ruiditos que hacías cuando te hacía cosquillas...

También fue super especial cantarte "Nudo marinero" cerquita de tu oreja, mientras nos alumbraba un sol espléndido...



Fueron nuestras primeras 24 horas juntos, y no puedo decir mucho más... No tengo palabras para explicarlo..

Muy a nuestro pesar, llegó la hora de que te marcharas... La despedida fue bonita. También algo triste, aunque creo que más bonita que triste... Siii.... Era como si los dos supiésemos que, aunque llegaba el momento de tener que separarnos, pronto volveríamos a vernos...

        "¿¿Has estado agusto Moflyyyy??"

         "Muy agusto....", y me sonreías...

        "Me alegro gordi...", y te sonreía...

        "Hasta la próxima...."

        "Que tengas un buen viaje gordi..."





De sapos y princesas: cuando los sueños se hacen realidad... (3ª parte)

Lunes 7 de Noviembre...

Después de unos pocos días, volvíamos a tener la oportunidad de vernos de nuevo...

Llegó el momento de ir a buscarte a la estación, momento que el otro día os conté...



Ese día también fue corto, como el primer día que nos conocimos, aunque no por ello menos intenso...

Nunca se me olvidará ese cigarro que nos fumamos en el pasadizo de la Plaza de los Fueros, ni ese abrazo que nos dimos en la estación mientras esperábamos a que fueran a recogerte... Ni el momento en el que abriste la mochila, y sobresalían tus "super-zapatillas de andar por casa". Jajajaja. me he vuelto a sonreir mientras escribo...

Un rato después, era momento de decirnos "hasta mañana".

Mañana volveríamos a vernos...

De sapos y princesas: cuando los sueños se hacen realidad... (4ª parte)

Martes, 8 de Noviembre...

Otro amanecer especial, sabiendo que iba a volver a verte...

Quedamos en la Plaza del Castillo, una Plaza que sin ser conscientes, estaba quedando grabada en nuestro recuerdo para siempre...



Me gustaba llevarte cada día a ver un sitio diferente. Sitios con un paisaje bonito, o sitios que signifiquen algo para mí, así que pensé en un sitio que combinaba ambas cosas.

Cogímos el coche, y te llevé a otro sitio que para mí era especial. He de confesarte que hice el recorrido más largo de lo normal, cogí el camino largo, aprovechando que tú no conocías la ciudad y no ibas a darte cuenta, para ir más rato contigo en el coche... Siii... Era otro momento especial... Me gusta ir contigo en el coche escuchando música mientras te pongo la mano en la piernecita y te digo: "Gordiii!! ¿¿Vas biennn??". No me lo tengas en cuenta, solo era para darte mimitos... jiji.

Nos sentamos en un banco enfrente del instituto en el que yo pasé un montón de años, y del que tengo grandes recuerdos. Fue super bonito compartir esos momentos en ese banco, y ese batido de vainilla que "te robé" del bolso. Desde ese día, y para siempre, ya nunca será un banco cualquiera...

Después fuimos a comprar un bocadillo de tortilla a un bar en el que yo pasaba muchas horas durante mi último año de instituto, y nos fuimos a comérnoslo a un parque con hierba que hay justo al lado.

Recuerdo que ese día también hacía un sol espléndido... Creo que nos seguía vigilando...

Fue super especial compartir contigo el bocadillo a mordiscos, y hacerte el avioncito (como a los nenes pequeños) para que comieras. Siii... Te veía tan feliz...

Me acuerdo cuando me dijiste: "Pues mi padre dice que tengo ojos de asustada...". Yo te miré, te sonreí, y te dije: "Pues tu padre dice tonterías...".

Jijijiji. Somos una pareja de simples de la ostia!!

Pasamos un rato superespecial (como todos los ratos que pasamos juntos), hasta que llegó la hora de tener que despedirnos hasta el día siguiente, pero no era problema... Mañana volveríamos a vernos!!!!!!!


De sapos y princesas: cuando los sueños se hacen realidad... (5ª parte)

Miércoles, 9 de Noviembre...

Era nuestro penúltimo día... El Jueves tenías que marcharte, pero en ese momento no pensábamos en eso, sólo en disfrutar. Además, sabíamos que el Jueves volveríamos a compartir 24 horas juntos, y eso no nos permitía pensar en nada mas...

Volvimos al O'connors, el lugar en el que tuvimos nuestra primera cita, pero esta vez sin esos nervios del primer día, aunque con la misma emoción, y mucha más intensidad...



Nos fuimos a la parte de abajo, que nunca suele haber gente, y es un sitio con madera (al estilo pub Irlandés) super bonito. En la parte de abajo ni siquiera hay sillas, tan sólo un banco y una tabla vieja que hace la función de mesa, pero  nosotros como somos un poco gitanos pues ahí estábamos en nuestro hábitat... jajajajaja.

Recuerdo que había un parche pirata que supongo que algún chaval en alguna despedida de soltero se habría dejado allá, te lo puse y te saqué una fotico. "La vida pirata es la vida mejor... Con la botella de ron!!". ¿¿Te acuerdas bobi?? Por cierto, nunca había visto una pirata tan bonita... Si me encontrase una pirata como tú, le dejaría que me lo robase todo...

Después nos sentamos en un banco en nuestra Plaza, y nos fumamos un cigarrico. La verdad que me encontraba super en paz, no sé... Un cigarro, un bocadillo, o cualquier cosa estando a tu lado, se convierte en algo especial... :):)

Por eso mismo escribo esto aquí, para que queden guardados esos momentos tan especiales... Creo que es una bonita manera de que los dos lo tengamos guardado para siempre...

Y bueno, después de seguir sintiendo la magia a cada momento, y de un puñao de besos, sonrisas, y caricias en la cabecita, tocaba volver a despedirnos...

Aún nos quedaba el Jueves, un día especialmente especial... Comeríamos, cenaríamos, dormiríamos juntos, y compartiríamos el amanecer. ¿¿Se puede pedir más??

        "Hasta mañana Moflyy!!!!"

        "Hasta mañanaaaaaaaaaa Kokiiii!!"





De sapos y princesas: cuando los sueños se hacen realidad... (6ª parte)

Jueves, 10 de Noviembre...

Un día especial... 24 horas juntos!!! Yuuujuuuuuu!!!!!!!

        "Gordiii!! Buenos días!! ¿¿Ya has buscado un sitio para que durmamos esta noche??"

        "Noooo!! No he tenido tiempoooo!!"

Pues nada, la niña no había tenido tiempo... jajajajaja.

Fui a recogerte, y lo primero que hicimos fue buscar un sitio donde pasar la noche, para no tener que andar buscándolo a última hora.

Bueno no!! Primero estuvimos en la Plaza de la Cruz, otro sitio bastante bonito, hablando un rato sentados en un banco... Me acuerdo de un nene pequeño que estaba jugando en los columpios, te miró, te señaló y te sonrió, mientras tú le decías: "Holaaaaaa!!", y también le sonreías... Les caes bien a los niños pequeños, aunque lo entiendo... Yo si fuese un niño pequeño también te sonreiría...

Después fuimos a buscar un lugar donde dormir. Nos habían hablado de un sitio que estaba bastante bien, y casualidades de la vida, resulta que la habitación que cogimos estaba al lado de Yamaguchi (nuestro parque), y tenía unas vistas superbonitas al parque.


Después de reservar la habitación, nos fuimos al McDonals, nos pillamos un par de hamburguesicas super ricas, y nos fuimos a unas escaleras a comérnoslas... Se desbordaba por los laos la puta hamburguesa, pero no importaba mucho... "Estás tirando la mitad fuera...", me decías tú, mientras señalabas un trozo de hamburguesa que había en la escalera, a un centímetro de mi pantalón... jajajaja.

Una vez merendaos, volvimos a bajar a mi barrio, a tomar algo, en un bar que también se convirtió en un lugar superespecial para nosotros, ¿¿a que sí Flooo??. Recuerdo que el camarero te dio caramelos y chupa-chups... Te quejarás!! jiji. No te lo quería decir, pero estábamos compinchados... Formaba parte de la conquista...jijiji (es broma :P). Además... también lo entiendo. Yo si fuese camarero también te habría dado caramelos...

También inolvidable el momento en el que estábamos fuera del bar, hablando, disfrutando, y escuchando "calle caramelo", una canción que creo que nunca olvidaremos, mientras tu hacías amago de ponerte a bailar... jiji. Te como!! Ahhhh!! También me enseñaste a bailar el baile del pollo, que no me acordaba!! jajajaja. Patita por delanteeeee, patita por detrasssss... Lereleleeeee... Bueno, la verdad que no me acuerdo como se bailaba, pero me salía una sonrisa enorme al verte bailarlo, jijiji. Qué pavenca...

Después fuimos a un supermercado, y compramos unos batidos y unos bollitos, para tener algo que desayunar por la mañana siguiente... Y allá íbamos en el taxi... con nuestra bolsa llena de bollos y de batidos de chocolate, mientras le decía al taxista: "¿¿Quieres un batido?? Si quieres te doooy!! Tenemos muchos!!", jajajajaja. Se habría quedao flipando el hombre...

De la noche... nada que decir... Especial y única, como tú...

Fue superbonito ver el lago por la noche sentados en la caseta de madera, con todo el parque sin gente, todo para nosotros, con las luces reflejándose en el agua. Era como si el parque fuera nuestro, solo nuestro... Mira que foto más chula saqué. No sé si te la había enseñado...



Y bueno... Puesto a dejar grabado en el blog los momentos especiales... he de decir que lloré... Sí... por la noche... Nunca me había ocurrido teniendo una chica al lado, pero no pude evitarlo... Era la última noche, y mientras hablábamos recordando todos estos momentos que os estoy contando (y muchos otros...), me eché a llorar como un niño pequeño... Pero no eran lágrimas feas, no... Eran lágrimas bonitas, por todo lo que vivimos... ¿¿Qué pasa?? Los hombres también lloran, ¿¿nooo??, jajajaja. Además no me importó... La verdad que no me gusta llorar delante de la gente, pero a tu lado no me importó, no sé...

Después amanecimos, y llegó la hora de la despedida. Nunca se me olvidará cuando yo conducía y tú me acercabas el batido de chocolate a la boca... jijiji. Que bonito...

La verdad, esta vez sí que fue super triste la despedida... Se había creado mucha magia, mucho sentimiento, y muchos momentos especiales. Fuimos felices juntos, y se hizo bastante duro...

Me gustó secarte las lágrimas con mis dedos cuando nos despedíamos en el coche... (aunque tú digas que se te metió algo en el ojo... jiji). Estás preciosa cuando lloras, que lo sepas...


Hasta la próxima pequeña Mofly... No cambies nunca... ¿¿Te he sacado las cinco sonrisas?? Creo que sí... Recuerda que te vigilo!! jiji.


Un besico a toda la gente que me sigue, y gracias. Espero haberos emocionado con nuestra historia.  :):)