Mostrando entradas con la etiqueta desempolvando cuadernos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta desempolvando cuadernos. Mostrar todas las entradas

sábado, 8 de diciembre de 2012

Con cariño y dos migas de pan

Buenos días buenagente!! ¿¿Cómo estáis??

Hoy, me apetecía compartir con vosotros un artículo que he rescatado de mi baúl de sensaciones, para que quede guardado en nuestro cuaderno de sentimientos. Espero que os guste. Que lo disfrutéis!! :) (Por cierto, estos días no me deja reproducir la música automáticamente, así que aquí os dejo la canción correspondiente al artículo para que podáis escucharla si quereis)
---------------


El otro día, mientras imaginaba, metiéndome en la máquina del tiempo, aparecí en un concurso de televisión. Joder!! Qué ilusión!! Era el mítico Un, dos, tres!!. "Por 25 pesetas, sentimientos que te llenen por dentro. Un, dos, tres, responda otra vez!!", dijo Mayra Gómez Kemp. Comenzó a sonar de fondo ese reloj de cuco que parecía empeñarse en meternos prisa, mientras mi acompañante y yo quedamos mudos durante 3 segundos, sin saber como arrancar. Mi pareja de concurso rompió el hielo, nombrando el sentimiento que nos hizo sumar las primeras 25 pesetas a nuestro marcador. Después era mi turno... "Sentirte queridooo!!", dije entusiasmado. Sin darme tiempo a volver a coger el aire que había regalado, "las Tacañonas" hicieron sonar su campana... "Ni en euskera, catalán, ni en bable!! Este sentimiento es insuperable!!".


Y es que sí... creo que sentirte querido es casi insuperable. Es una de las mejores sensaciones... Haciendo un símil futbolístico... "sentirse querido" lucharía por ganar la Copa del Mundo. La Copa del Mundo de sensaciones, la Copa del Mundo que mueve el mundo...

Sentirse querido es uno de esos estímulos que recarga nuestra batería. Es más, seguramente sea el principal. Nos da energía, ganas de seguir sembrando y recogiendo. Me gustaría poder hacer un experimento algún día, sí... Dejar con sólo dos migas de pan, durante tres meses, a la persona que más querida se sienta del mundo. Sería curioso... Yo, personalmente, creo que esa persona sobreviviría al experimento. Llamarme ingenuo, pero en muchas ocasiones el cariño da mucha más fuerza y energía que 100 "Popeye-espinacas" juntas. Siii...

Muchas cosas son cuestión de gustos, sin embargo, las cosas de corazón suelen ser universales. Sentirse querido no es cuestión de gustos, sentirse querido es un deseo universal... Y es que a casi nadie le gustan las despedidas, pero... ¿¿conocéis a alguien a quien no le gusten los reencuentros??. Para mí, los reencuentros son la ostia... Siii... No hay mejor palabra para definirlo... A veces, aquí por las vascongadas, cuando algo es insuperable suele ser sustituido por un... "Esto es la ostiaaaaaaa!!!". Es la mejor manera de saber cuando alguien está viviendo algo único. No falla, creerme...

Y es que, para todos era especial el día de la vuelta al cole, a la universidad, al trabajo... Bueno, realmente, hablando con propiedad, podríamos decir simplemente que para todos es especial "el día de la vuelta". A casi nadie nos gusta volver al trabajo, o a la rutina del pupitre, pero el primer día siempre es especial o, mejor dicho, el primer momento: El momento en el que te vuelves a encontrar con tus compañeros. Sabes que vas a recibir apretones de manos, palmaditas en la espalda, y que incluso te van a preguntar haber qué tal has te lo has pasado. Pero no un "Qué tal" de esos que se dicen por decir, sino un "Qué tal" de verdad, de los que te suelen decir cuando estás enfermo, cuando alguien lleva mucho tiempo sin verte, o cuando alguien te quiere desde lo más profundo de su ser.

Esos momentos siempre son especiales, a mí me encantan... También ocurre el día de tu cumpleaños, o el día de Año Nuevo... El "Feliz Cumpleaños" y el par de  besos los tienes asegurados..

Seguro que todos firmaríamos recibir al menos tres muestras de cariño durante todos los días de nuetra vida. Creo que es ese el motivo por el que a la gente suelen gustarnos esos días. La noche de Nochevieja no es especial porque comas langostinos y esas croquetas especiales que solo salen así de ricas la noche del 31 de Diciembre, sino porque sabes que a las doce y 12 segundos vas a recibir, y a dar, un beso de tus padres y hermanos. Pero no un beso cualquiera, sino un beso de los que mientras suenan los labios agarrándose a tu mejilla te están queriendo decir... "Te quiero hermano... Deseo de corazón que te ocurran cosas maravillosas...". Qué bonito, si señor... Me he emocionado a mí mismo, a veces me ocurre... :)

Y nada familia... que seguro que a vosotros también os gusta sentiros queridos, ¿¿verdad??. Es una de las mejores sensaciones, una de las nuestras... Y es que.... una palmadita en la espalda, un abrazo o un beso... nunca están de más... Os mando un mega-abrazo a todos mis blogeros!! Ahí tenéis la primera muestra de cariño del día. Ya sólo os faltan dos!!

Sois la ostiaaaaaa... ;)

domingo, 2 de septiembre de 2012

¿¿Me dejas verte llorar??


Me parece tremendamente emocionante ver a alguien llorar. Me llama mucho la atención y me toca la fibra sensible, es algo que no puedo evitar... Seguramente sea debido a las contadas ocasiones en las que he visto a alguien llorar "en público", y a que las veces que he vivido ese momento haya sido porque la otra persona no pudo evitar contener las lágrimas. Los momentos que vivimos en pocas ocasiones no dejan de sorprendernos... Ocurre, por ejemplo, todos los inviernos cuando vemos caer la nieve (tengo ganas de invierno!!!). Vas corriendo a decírselo a todo el mundo, como si estuvieses presenciando algo nunca visto... Me gusta, porque eso significa que las personas no perdemos la capacidad de emocionarnos y sorprendernos con cosas que antes ya nos habían sorprendido y emocionado. Si... Me gusta...

Bueno, a lo que voy!! Creo que las personas nos sentimos desnudas al llorar delante de la gente, y débiles al hacerlo en soledad. Habréis oido más de una vez decir a alguien esa frase de "es que no me gusta que me vean llorar...", ¿¿verdad??. Es ese uno de los motivos por lo que me parece una sensación tan potente, porque es algo que sale de dentro, sin poder evitarlo... Es la máxima expresión de la emoción, y eso nada puede superarlo...

Dicen que llorar es sano. Yo... también lo creo. Te quedas completamente relajado, incluso el ritmo de tu respiración es más sereno. Siii... Es como una calma extraña o algo así. Curioso... La verdad que lo que más me gusta es ver llorar a alguien de alegría, me hace llorar a mí también... Creo que es algo que se transmite. También me ocurre cuando veo a alguien reírse a carcajadas. Enseguida me contagio y empiezo a partirme de risa, sin saber ni siquiera de qué se ríe la otra persona. Alguna vez me han preguntado: "¿¿De qué te ríes??" , y yo pienso.... "¿¿Y eso qué importa??". Que una persona consiga transmitirte algo sin saber ni el cómo ni el porqué es algo mágico... Además, contagiarte de risa sin saber de qué te estás riendo hace más gracia todavía!! jajaja.

Casi todos actuamos de semejante manera al ver llorar a alguien de alegría. Primero le observamos atentamente sin apartarle la mirada, mientras se va dibujando poco a poco una amplia sonrisa en nuestro rostro, y comienzan a brillarnos los ojos mientras se  nos hace un nudo marinero en la garganta... Decía eso de que "se nos dibuja poco a poco una amplia sonrisa" porque las sonrisas auténticas no las dibujamos nosotros, se dibujan ellas solas... Siii...

Lo que nos suele resultar más incómodo e intimidante es cuando vemos a alguien llorar de tristeza, ¿¿verdad??. Es una de esas situaciones en las que no sabes muy bien cómo reaccionar. Lo primero que tendemos a hacer es buscar palabras, palabras de consuelo o de ánimo, como si las palabras estuvieran a la altura de los sentimientos... Las palabras no son tan importantes como para ponerse a la altura de una emoción tan potente, el llorar merece algo más... El llorar merece un buen abrazo con las manos abiertas acariciándole la espalda. El llorar merece un gran silencio que haga de ese abrazo un abrazo especial... Un abrazo y un silencio, nada más... No busques palabras... ¿¿Hay algo que transmita más fuerza y calor que un abrazo?? Yo creo que no...

miércoles, 29 de agosto de 2012

Melodías de adoquín

A las buenas familia!! ¿Cómo estáis?

Hoy, fusionaremos mi artículo con la música. Sí!! Me gusta!! La música es como las patatas fritas, le va bien a cualquier cosa, así que hoy me apetecía desayunar con vosotros, una ración de letras con canción. ¿¿Os apetece?? Tranquilos!! Invita la casa!!!
--------------------------------------------

Artistas a cielo abierto, músicos de la calle, de los que os habréis encontrado cientos de veces mientras dabais un paseo o ibais de compras por el centro. Músicos a garganta, de coro del eco de algún resguardo, de focos de sol por el día y farola por la noche... Esta gente se merece un homenaje, sí...

Son personas que dan color a la vida, personas que si no existieran habría que inventarlas... A veces se valora más a un engominado con corbata y buen coche, pero yo... me quedo con el señor de barba espesa que toca la guitarra con sus guantes de última generación por las calles del casco viejo. Me emociona mucho más... Sí, me refiero a esos guantes que dejan las yemas de los dedos al descubierto... Me gustan!!

Pero bueno,centrémonos!! Vaya por delante que no me gusta crear "retratos-robot",  porque creo que es una gran equivocación. Habrá quien toque en busca de algo que echarse a la boca al llegar la noche, habrá quien lo haga por mostrar su arte, por emocionar... yo que sé!! Dice mi madre que de todo hay en la viña del señor... Lo único importante es que todos tienen algo en común... regalan música. Qué grande esa gente que acariciando o soplando algún instrumento consigue ponerme los pelos de punta sin necesidad de abrir la boca ni tocarme... Sí, me gustan los solistas de adoquín...

Siempre le dedico al menos un minuto de atención a cada músico que me encuentro tocando en mi ciudad. Ellos tejen canciones, fabrican emoción, y qué menos que sentir con los poros bien abiertos esa melodía y dedicarle una sonrisa cómplice asintiendo con la cabeza...

Probar a mirar a los ojos a un músico callejero y lanzarle una sonrisa, podréis comprobar como siempre recibes respuesta. Me da igual si es un "con-techo" o un "sin-techo", si bebe agua o vino tinto, si lleva pantalones de marca o marcas en los pantalones... Yo no diferencio a la gente por esas tonterías. Para mí la gente vale por lo que da, y no por lo que tiene o deja de tener, y ellos dan, y mucho!! Dan música, regalan sensaciones... Son los Reyes Magos de la ilusión!! Me gusta!!

Me parece super emocionante ver a un músico tocar en la calle mientras se forma un pequeño corrillo de gente. Gente que no conoce quién toca, a veces nisiquiera sabe qué canción está sonando, pero que disfruta escuchándolo, y se emociona... Si... Se emociona...

A mí me gusta unirme al corrillo, o sino lo hay... ponerme el primero, en primera fila, como cuando vas a una sala a ver un concierto que te gusta. Siempre le echo una monedilla, un eurillo nunca está de más... Creo que la música nunca se puede "dar por pagada" con un puñado de monedas, porque el dinero frente a las emociones es algo demasiado insignificante, pero las cervezas sí, y me gusta la idea de pensar que después de su espectáculo pueda tomarse una cervecica mientras piensa en todas esas personas que se han parado a escuchándole, y le han sonreído... Seguro que recuerda con total claridad cada una de esas caras... Seguro...

La música es arte, y el arte sentimiento, sensibilidad... Es hacer algo desde lo más profundo de tu sentir, que cala en lo más hondo del sentir de otro... (Me gusta la definición que se me acaba de ocurrir!!). Con las manos lo hacen los poetas, los músicos, los pintores de pincel... Con todo su cuerpo los bailarines... Pero lo realmente importante es que a todos les sale del mismo sitio, del corazón, de la imaginación, de la magia, de la inspiración...
Me gustan los espectáculos a pelo, sólo guitarra y voz, sí... Siempre me emocionan especialmente los temas acústicos, a pelo... Me apasiona ir a conciertos de música, porque creo que ahí se puede intuir al verdadero artista... Al artista que cierra los ojos mientras canta una estrofa que le hace impregnarse de emociones varias... Es el mismo motivo por el que siempre captan mi atención los músicos de adoquín, porque creo que son auténticos, no hay trampa ni cartón. Puro sentimiento... Si... Me gusta...

Sería bonito imprimir este artículo y regalárselo a cada uno de los músicos callejeros que me vaya encontrando por las aceras, ¿¿os imagináis??. Seguro que encontrarían alguna melodía para estas letras!!

Que viva el arte y los artistas que ponen música a las calles de las ciudades!! Por si algún día me animo a imprimirlo... que sepáis que sois muy grandes!! Va por vosotros!!

                     Que viva el arte y olé!!

viernes, 20 de enero de 2012

Si no lo veo me lo creo



Y el despertador de mi móvil sonó sin reparar en su torpeza. Lo apagué al instante, abarcando los botones con la palma de mi mano, asegurándome de pulsar la tecla que devolviera la ilusión a mi edredón. Habían sido apenas 5 segundos, así que volví a cerrar los ojos con fuerza, pegando mis legañas, intentando agarrarme a ese sueño.

Sí, tuve un sueño "mágico". No sé, lo llamaré así porque no encuentro la palabra que sepa calcar esa sensación. Sí, "mágico" no es un adjetivo, es una sensación. Parecía real... Bueno, en realidad creo que lo era... Me pellizqué en el sueño mientras soñaba, y no desperté, así que sí... era real...  Un sueño real con los ojos cerrados y entre sábanas, pero... ¿y qué mas da eso?.

Os prometo que sentí ese abrazo... Es más, os prometo que lo sentí como nunca antes había sentido ningún otro. Un abrazo de alivio, un "por fin te tengo en mis brazos", un "háblame bajito pa' que nunca despierte", un suspiro de alivio y necesidad, de paz, de cariño, y de más sensaciones en las que la letra se convierte en garabato. Las palabras no dan para explicar lo que sentí al convertirnos en la pieza que completaba nuestro puzzle... Sí, dos personas, una sola pieza... Perdona por no saber explicarme con claridad... Quizá algún día pueda contártelo en silencio, mirándote a los ojos...

Pasé dos minutos cerrando mis ojos con fuerza. No conseguí recuperar el sueño... Volví a abrirlos, para que al paso del tiempo no le diera tiempo de borrar la esencia de ese sueño.

Me gustan los primeros minutos en los que te despiertas de un sueño "mágico", sí.... Ya has despertado, pero sientes esa vivencia como real. Por eso me gusta saborear esos primeros minutos, porque puedes sentir cosas especialmente especiales...

Desde ese día duermo más tranquilo, sí... Desde ese día dormir ya no es perder el tiempo... Desde ese día, al quitarme los calcetines y dejar mis gafas sobre la mesilla, pienso que sí... que hoy puede ser un gran sueño... ;)


lunes, 16 de enero de 2012

Me gusta...


Me gusta la gente que me cruzo por la calle y me saluda con un "hola" en vez de un "hasta luego".

Me gusta la gente que transmite cuando habla, cuando calla, cuando toca.

Me gusta la gente que intenta arreglar el mundo, la gente con entusiasmo, la gente que al hablar convierte una historia cualquiera en una gran historia.

Me gusta la gente que cuando pierdes la cartera te la devuelve, sin nisiquiera mirar lo que había dentro,
la gente honrada y noble, la gente limpia.

Me gusta la gente que cree en sus sueños, la gente que no sabe cuándo ni dónde se harán realidad, pero que está segura de que se cumplirán.

Me gusta la gente que no habla idiomas, pero que cree que hablando en voz alta cualquier persona del mundo podrá entenderle. 

Me gusta la gente que al verme me toca la espalda, o me dice algún "insulto" cariñoso del tipo... "¡¿Qué tal estás cabronazo?!".

Me gusta la gente con carisma, los personajes reales y de cuento.

Me gusta rascarme la espalda, porque cuando no llego con la mano siempre hay alguna esquina en la que frotarme.

Me gusta sentirme limpio después de una buena ducha.

Me gusta el último trago de la lata de refresco,  porque sé que es el último y siempre lo disfruto más.

Me gusta ver la lluvia desde algún porche, el sol bajo la sombra, el granizo desde mi ventana.

Me gusta la calma que otorga la noche, las carreteras vacías, los semáforos en ambar.

Me gusta hacer poesías sin rima, y rimas sin poesía.

Me gusta ir a escuchar conciertos de música. Bueno, realmente la frase correcta sería "Me apasiona y me emociona ir a escuchar conciertos de música", pero si comienzo la frase de esa manera jodo todo el asunto...

Me gusta Malasaña, como dice una de las frases de la canción de Manu Chao, porque tengo grandes recuerdos de esas calles tan mágicas de Madrid (un día de estos os contaré alguna historia).

Me gusta escribir sin saber muy bien cómo comenzar, y empezar a cojer ritmo a partir de la segunda frase.

Me gusta llenar páginas en blanco, he intentar crear una mezcla de colores con un solo color.

Me gusta sonreir sin darme cuenta de que lo estoy haciendo.

Me gusta....


jueves, 22 de diciembre de 2011

¿Volvemos a ser niños por un momento?

Son buenos días para volver a ser niños por un momento. Sí, ya están aquí las Navidades, esas fechas tan entrañables y mágicas para los pequeños de la casa. Nosotros ya no somos tan niños, pero un día también lo fuimos...

   
Resulta complicado intentar poner orden a un artículo cuando te vienen tantos recuerdos a la cabeza. He encontrado este vídeo en el youtube (el que aparece encima de estas líneas) y me ha parecido bastante entrañable recordar aquellos tiempos en los que algunos éramos niños a finales de los 80 y principios de los 90.

Joder, cuántos dibujos animados y series de televisión que no recordaba he vuelto a recordar con este vídeo... "Los trotamúsicos" eran uno de mis preferidos. Aquellos músico-animales de Bremen que tenían una banda y vivían en un caserón enorme, ¿los recordáis?. También estaban "los Fruitis", esas frutas que andaban por el bosque, siempre con el gracejo de Gazpacho, la piña con acento andaluz, jajaja. Qué caña!! Ahhh... también me pregunto haber qué hacía "Pincho" con los Fruitis...¿¿Desde cuando un cactus es una fruta?? Misterios de la vida...

Otros dibujos míticos eran "Oliver y Benji", esos malabaristas del balón que eran capaces de tener durante 4 capítulos el balón en el aire y de sacarle fuego cuando tiraban a portería. Otros dibujos que veía eran "Marco", el niño que andaba con su mono buscando a su mamá por todo el mundo. Qué tierno el chavalillo... Había series de las que nisiquiera me acordaba, como Panky Bruster, los Fragel Rock, Alf, Pipi Calzaslargas, la familia crece,médico de familia, farmacia de guardia... Pffffffffffff, muchasssssssssssssss!!!

Ah!! Seguro que en esos años ya televisaban "Saber y ganar"... Que le den unas vacaciones ya a ese pobre hombre, que no le ha dado tiempo ni a ir a comprarse unas gafas nuevas...

Yo recuerdo que pasaba horas y horas en la calle jugando al fútbol cuando era pequeño. Tenía un vecino que iba a mi clase y estábamos todo el día en el patio del colegio jugando al fútbol. El colegio al que yo iba está a dos metros de mi casa, así que como mi madre me veía desde la ventana nunca tenía problemas para estar ahí toda la tarde. Menudos partidos echábamos... sólo parábamos de vez en cuando para beber agua en la fuente. No sé como después de tantas horas jugando al balón no he salido futbolista!!!

Recuerdo que coleccionábamos cromos de fútbol, o jugábamos a las canicas en cualquier agujero de cualquier esquina, o a la peonza, a las chapas.... Dependía de la temporada. Un día estaba con mi vecino jugando a tenis en el patio del colegio cuando resulta que perdimos la pelota. No tuvimos mejor idea que cojer un trozo de tiza con los bordes afilados (o algo parecido) que había por el suelo y comenzar a jugar con eso. Hubo un pequeño problema... que yo hice mi "saque de la muerte" y la tiza fue a parar a su cabeza. Empezó a sangrarle la cabeza (qué acojono!!) y mi padre que andaba por el patio con mi hermanico pequeño nos llevó al hospital para que le dieran unos puntos en la cabeza, jajajaja. Ahora tiene su gracia, pero en su momento no la tuvo...:D .

También estaba el gran momento en el que tu madre estaba generosa y te daba 100 pesetas. Con 100 pesetas tenías para una bolsa entera de chucherías. Recuerdo un día que un chico de mi barrio entró a la tienda de chucherías y le preguntó al tendero haber cuánto valían las bolsas de pipas. El tendero le dijo que valían 50 pesetas y el chico de mi barrio le dijo que quería una. La cuenta era bastante sencilla, si la bolsa de pipas valía 50 pesetas y sólo había pedido una bolsa de pipas... Pero parece que el chaval no lo tenía muy claro así que le preguntó al tendero: "¿Cuánto voy?". Recuerdo la gran frase del tendero que le respondió... "Chaval, cuando Dios repartió la inteligencia tú estabas en la última fila...". Jajajaja, qué grande!!! Espero haberme explicado bien, no es fácil explicar ciertas cosas escribiendo.

También hubo otro día que un chico cojió un puñazo de chicles de bola (de esos que eran redondos) cuando el tendero no le veía, con tan mala suerte de que se le escurrieron de la mano y cayeron todos los chicles al suelo haciendo que el tendero se diera cuenta al instante. Qué historias!!!

Otro momento mágico era el del día 5 de enero, el día de la cabalgata de los Reyes Magos. Su majestad Baltasar con la cara negra como el tizón pero con el cuello y las manos blancas... O la comida que dejábamos en casa para que se la comieran los camellos y los pajes de los Reyes.... Menudo festín debían darse mis padres esa noche!!

Y bueno, sobre la tecnología de esa generación.... recuerdo que teníamos un walkman (reproductor de cintas de música por si alguien no se acuerda) que le regaló mi tío a mi hermana para su comunión (si no recuerdo mal...). Enseguida se quedaba sin pilas y tenías que terminar escuchando la radio. Con la radio siempre duraban más tiempo las pilas que escuchando cintas... Por cierto, eso del anuncio de "el conejito de Duracel" que decía que duran y duran.... Los cojones durann!!!! En unas horas te habías quedado sin pilas y la canción comenzaba a sonar más y más lenta hasta terminar. Parecía que el cantante iba borracho...

Y qué decir del "Scalextric", que para el tercer día siempre se había estropeado uno de los dos coches y tenías que terminar jugando sólo con uno... O el "Cinexin", ese aparato azul que al apagar la luz de la habitación hacía que pudieras ver a los pitufos andando por la pared de tu habitación. Eso sí, no tenía sonido... Faltaba perfeccionar la tecnología de ese aparato, pero tenía su encanto.

Y esas grandes videoconsolas de finales de los 80 y comienzos de los 90.... La "Gameboy", ese aparato gris con una pantalla pequeña que se veía en blanco y negro y que también usaba pilas (recordar: comprar pilas "del chino", las "Duracel" son más caras pero duran lo mismo). Eso era todo un nivelazo, porque podías sacarla a la calle, y eso era un lujo en aquellos años. Yo tenía la "Master Sistem", aunque las realmente buenas eran la "Nintendo" y la "Megadrive". El gran Supermario Brossss, el auténtico. Ese señor bajito con sombrero que se alimentaba de setas. Con una sola seta roja se hacía el doble de grande. Eso si que es aprovechar bien la comida...

Y de los coches ya ni hablamos.... Mi padre tenía un Opel Corsa gris que además creo que siempre fue viejo. Nunca recuerdo que ese coche estuviera nuevo... A veces hacía un ruido extraño que te hacía dudar de que fueras a llegar al destino, pero al final llegabas. Mi padre decía que eso era "por las bujías"... Yo creo que realmente no tenía ni idea de qué era lo que le ocurría al coche, pero nos decía eso y como éramos niños inocentes le mirábamos con cara de asombro pensando... "Cuánto sabe mi padre de coches...".

Tengo la sensación de estar hablando como si hubiera pasado un siglo cuando realmente no han pasado ni 20 años, pero ha cambiado todo tanto... Me da bastante pena ver a niños de 5 años pasando tardes enteras enfrente de la Playstation, o con teléfonos móviles y cosas de esas...

 Pezqueñines sí, gracias... Pero dejadlos crecer... Si algún día tenéis un hijo comprarle una peonza y un balón, así podrá sentir lo que nosotros sentimos.  :)

Un abrazo a todos mis blogeros!!!

viernes, 2 de diciembre de 2011

Marcas en la piel

Cuánta gente conocemos a lo largo de nuestra vida... Son tantos que necesitaríamos al menos 50 manos y 100 pies para poder contarlos. Unos pasan de largo, otros de corto, pero lo cierto es que con el paso de los años muchas de esas personas acaban perdiendo significado. Unos te dejan el recuerdo de un disco de música que te prestó en el instituto y que nunca devolviste, otros sonrisas, otros simplemente palabras, y otros.... otros dejan huella. Sí, esa es la gente realmente importante. Son las personas a las que seguirás recordando cuando seas un abuelito que vea jugar a los niños desde el portal de tu casa.

He pensado muchas veces en esas personas mayores. Cuántas veces se habrán preguntado qué habra sido de esa persona tan especial que conoció hace 60 años, y a la que dejó escapar por uno u otro motivo sin importancia. Debe hacérseles un nudo en  la garganta, un nudo de los que cuesta desatar. Sí, seguro que sí... Por eso... yo nunca dejo escapar a esa gente buena, esa gente que mueve el mundo y me mueve a mí también, esa gente con magia y categoría, porque no quiero que al ser un abuelito con bastón tenga que sentir nada parecido. Procuro darles todo lo que tengo, porque creo que lo merecen por el hecho de ser tan grandes. Dicen que el tiempo hace olvidar, pero yo no estoy de acuerdo. La gente que deja huella no se puede olvidar, a lo sumo podrás esconderla con una tirita.

Sí, cada uno de esos seres importantes de los que os hablo te dejan una marca. Unos te lo dejan en la boca, con ese sabor tan especial que aún sigue impregnado en tu saliva, otros en el hombro, con ese brazo que parecío ser tan inmenso que arropo todo tu ser, otros en un papel con ese "hasta mañana" que aún sigues esperando... Huellas que quedan marcadas para siempre. Es gente que ha hecho que tu montaña rusa cobre sentido, gente que te ha hecho emocionarte y sentir, y al fin y al cabo... creo que la vida consiste en eso.

Yo personalmente procuro siempre dejar un pedacito de mí en cada persona que conozco. Si no huella.... al menos procuro dejar un picotazo en algún rincón de su cuerpo, de esos que se van, pero que al verano siguiente vuelven a aparecer. Hablo de un picotazo bueno, nada de maldades. Por suerte... "maldad" es una palabra que tuve que mirar en el diccionario para intentar comprender su significado, y que por suerte... sigo sin comprender.

Seguramente si os diría que apuntéis es un papel esas personas que os han dejado huella os baste con una servilleta y unos pocos segundos para poder dibujarlas. Ni siquiera tendríais que pensarlo. Normalmente nos quedamos con lo último, pero eso no es justo. Me refiero a que cuando algo acaba mal, suele ser eso lo que te queda grabado, pero eso nunca debe ser así. Yo prefiero quedarme con los buenos momentos, con la complicidad, con las risas y los llantos. No importa si risa o llanto, lo importante es que lo vivisteis juntos. Creo que una risa en compañia se duplica por dos, y una lágrima triste en compañía se divide entre cuatro. Sí...

Y con toda esta reflexión no me refiero en particular a la huella que un día pudo dejar algún amor, no tiene porqué. Es más, en muchas ocasiones esos tatuajes que quedan en tu piel no son de un amor de pareja, sino de otros amores. El amor no es solo cosa de parejas, el amor está en todas partes. Si lo piensas... seguramente haya más de una persona a la que quieras más que a tu propia pareja. Pero tranquilos, no es nada malo, el amor se comparte, hay amor para todos!!

Así que nada, hacer del amor algo importante, y del querer algo imprescindible. Espero que después de leer esto repartáis más y más amor, y vayáis dejando huellas y sonrisas allá por donde vayáis. Lo podríamos decir en 5 palabras, como dice un temazo de Extremoduro:  AMA, Y ENSANCHA EL ALMAAAA!!!!!! También en 7 palabras... AMA AMA AMA.... Y ENSANCHA EL ALMA!!! ¿Os apuntáis?

Besos y abrazos pa' todos y patadas!!



sábado, 5 de noviembre de 2011

Gente con clase y clases de gente

"Siempre hubo gente con clase y clases de gente". Esta frase pertenece a un tema de la cantautora canaria Rosana. Qué juego de palabras tan bien jugado... Me gusta!! Es una de esas frases que no necesitan de muchas palabras para decir algo contundente, de las que hacen que te quedes pensando en ella y no prestes atención al resto de la canción. ¿No os ocurre a vosotros?

Pues sí, en este caso sólo han sido necesarias 5 palabras (con su correspondiente baile), 38 letras, 8 silencios, 2 respiraciones y 7 parpadeos para decir algo. Si, digo decir algo, porque no siempre que se habla se dice algo. A veces se habla por no aguantar ese silencio incómodo que produce la falta de confianza.

Ocurre al bajar con la vecina del quinto en el ascensor, por ejemplo, al decirte eso de "Cuánto has crecido!!", cuando resulta que te la encontraste hace dos días y no creces hace 15 años. Encima tú, por no quitarle la ilusión a la mujer, le respondes con un "Sí, es que tomo mucho colacao, el alimento de los campeones!!", y le pones una sonrisa mientras piensas "Cambia de frase mujer... que siempre me dices lo mismo...".

Bueno, a lo que vamos. Como ya os he dicho antes, siempre me fijo mucho en la letras de las canciones. "Siempre hubo gente con clase y clases de gente"... Esta es una de esas frases que guardaría en un libro de frases, junto a otras de cantantes o escritores que en algún momento encontraron la inspiración necesaria para crear una gran frase. Eso no se busca... La inspiración te encuentra a tí, no tú a ella. Por eso me gusta apuntar las cosas que me vienen a la mente cuando estoy inspirado (en el móvil normalmente), porque nunca sabes cuando ni donde puede encontrarte. He vuelto a desviarme del tema. Qué desastre!! Volveré a intentarlo... Dicen que a la tercera va la vencida.

Respecto a la frase de Rosana, creo que dice una gran verdad. La clase no se compra ni se vende. Probar a ir al mercadillo de vuestro barrio, y veréis que hay puestos de manzanas, de pulseras y collares, de pijamas a 3 euros... pero en ninguno hay un cartel escrito a rotulador de punta gorda en el que ponga "SE VENDE CLASE".

¿Y qué es la clase? Imagino que no todo el mundo lo interpreta de la misma manera. Para algunos "tener clase" significa ponerse un gran sombrero incómodo que les tapa los ojos y con el que tienen que ir con otra persona agarrándole del brazo para no darse de bruces con la primera columna que se cruce en su camino, o un vestido de un tal Giorgio Armani. Esas super-fiestas mega-exclusivas en las que se mira un tonto al otro y piensa: "Míralo que clase tiene...". Yo pienso otra cosa al verlos, pero bueno, dejémoslo pasar...

Para mí, la clase no es algo que puedas ponerte para ir a una gran celebración y que te quites por la noche al ponerte el pijama. Claro que también puede haber gente con mucha clase que vista de esa manera (una cosa no quita la otra), pero no será por el vestuario en cuestión.

Para mí, la clase es otra cosa, es algo que se lleva dentro. Bueno, también podemos llamarlo "tener categoría" (es por no ser muy repetitivo con la palabra, mi vocabulario no es demasiado extenso). Es ser noble, transparente, respetuoso, educado... Es tratar bien a la gente, saber ganar y aprender a perder, pedir perdón cuando creas que debes pedirlo... No sé, son muchas cosas, pero creo que así ya me habéis entendido (sois chicos listos :P). Es una mezcla explosiva que hace que una persona sea única y especial. Ahi es cuando me quito el sombrero, e intento aprender de esa gente. Creo que la gente que está "hecha de una pasta especial" siempre te puede enseñar muchas cosas con solo observar con atención.

No es necesario vivir en un sitio de lujo, ni ninguna tontería de esas que intentan vendernos en las revistas o en la televisión. Me gusta descubrir gente con clase que va en chandal y pantuflas. Gente que se basta por sí misma para tener una categoría especial, sin necesidad de tener que usar el efecto visual. Ellos llevan su efecto dentro. Son grandes... Pueden ir en pijama, despeinados y con legañas, y seguirán siendo unos super-clase.

Que viva la Buenagente que hace de sus valores algo importante, porque gracias a esa gente, cada minuto, en algún lugar del mundo, sigue brillando la magia...


*Artículo rescatado (y algo retocado) de mi antiguo blog.


martes, 11 de octubre de 2011

Quien tiene una ilusión... tiene un teroso



¿Y qué me decís de la ilusión?. Creo que es la sensación que mueve el mundo, la que mantiene vivo a las personas. A veces es una sensación misteriosa, tiene su contrapunto. Nunca sabes si algo que te ilusiona acabará desilusionándote. Quien se ilusiona puede acabar desilusionándose y volviéndose en su contra. Pero bueno, eso ocurre con todo. Quien está alegre puede acabar estando triste, o quien está riendo puede acabar llorando. También quien nace acaba muriendo, y no por eso dejamos de disfrutar los buenos momentos. Dicen que cuanto más subes... más grande es la caida. Creo que esa frase no está del todo bien enfocada. Mejor diríamos que cuanto más arriba estás... más alto podrás volar.

A muchas personas cuando algo funciona bien a veces involuntariamente nos recorre el miedo. El miedo de pensar que eso que nos ilusiona algún día pueda fallar. El miedo de pensar que eso que nos hace grandes algún día pueda volvernos muy pequeños. Somos personas e intentamos protegernos. Pero bueno, como yo siempre digo cuando se junta una sensación positiva con una negativa... debemos dejar que fluya la buena. Lo de dejar que algo fluya depende de nosotros. Podemos elegir entre dejar que fluya nuestro miedo o dejar que fluya nuestra ilusión. La ilusión es más emocionante, y de emociones se vive. Siempre dan vida, es como un motor. Déjala fluir. Bueno, toquemos otros prismas de la ilusión. Cosas que pasan por mi cabeza...


Siempre me ha llamado mucho la atención ver a la gente en los estadios de fútbol. Observo mucho cuando un equipo mete un gol. Miles de personas ilusionándose a la vez, dándose abrazos y palmaditas en la espalda. Abuelos ilusionándose junto a sus nietos, padres ilusionándose junto a sus hijos... es realmente emocionante. Tanta gente junta ilusionándose a la vez me parece una de las cosas más bonitas. Es una pena que la ilusión no pueda medirse. La temperatura puede medirse, el ruido también. La ilusión no, quizá sea algo demasiado importante como para medirlo con un termómetro. Sería bonito que existiera un termómetro para medirla. Imagínaros los titulares de un periódico. "Fulanito marca un gol y el termómetro de la ilusión alcanza su máxima temperatura en el mes de Octubre". ¿O imagináis que las ilusiones pudieran comprarse? Tiendas en las que vendieran ilusiones. La gente dejaría de pedir créditos para comprarse coches, todo el mundo pediría créditos para comprar ilusiones. Nos llamarían por telófono y nos dirían: "Buenas tardes!! Le atiende Teresa. ¿Quiere comprar una ilusión?".

También me llama mucho la atención la ilusión con la que la gente va al estanco a echar la quiniela, o a comprar un boleto de la primitiva. Siempre tienen la ilusión de que quizá les toque. Además siempre que veo a la gente con botellas de champán celebrando que les ha tocado un premio creo que ese es el mejor momento. El momento de la ilusión. La ilusión siempre está ahí, y tiene más fuerza que nada. Seguramente cuando un mes después de llevarse el premio se encuentre con 50.000 euros en su cuenta corriente ese momento no supere al de la botella de champán. Estoy seguro de ello, pensarlo... Yo he vivido un caso bastante cercano, y eso pudo hacerme confirmar lo que pensaba. El momento en el que sabes que has sido premiado es la ilusión la primera que aparece, siempre quiere estar presente. El dinero es algo secundario. Claro que te alegras por el premio en sí, pero eso no será lo que te marcará. Con el paso del tiempo no recordarás que te tocaron 50.000 euros (por poner un número) sino que lo que recordarás fué lo emocionante que fue ese momento. Lo que recordarás con el tiempo no es dinero, recordarás que un día la ilusión te toco muy de cerca, y que esa sensación te hizo sentir muy bien.

Bueno, y así en miles y miles de casos. Por eso.... no matéis nunca la ilusión, tiene tanta fuerza que siempre querrá salir. Es una de las sensaciones positivas así que no la matéis. Es una de las nuestras!!

Viva la ilusión, y los ilusos del mundo!! ;);)

Texto rescatado de mi antiguo blog, que debido a unos "problemillas" tuve que privatizar (fué una verdadera pena después de tanta dedicación, pero no me quedó otro remedio...). Hubo bastante gente anónima que me perdió la pista, así que creo que es una buena manera de que algún día puedan volver a encontrarme. Iré publicando todas las semanas creaciones nuevas, junto con las mejores entradas de mi antiguo blog. Será una bonita mezcla, ya lo veréis!!